- JULIO 30Vigilia
- AGOSTO 03Reunión de Caballeros (SODECABA)
- AGOSTO 7Ayuno y Oración
- OCTUBRE 1 AL 3Retiro de Matrimonios en Viva Dominicus, en la Romana.
DEL ESCRITORIO DEL PASTOR
En el libro de proverbios, Salomón relata su encuentro visual con un hombre joven que iba a su casa, al cual le sale a su encuentro una tentación, llamada por el proverbista una mujer alborotadora, astuta y vestida como ramera, y ve como este hombre joven cae en sus garras. La razón a la que el alude su entrega a algo malo es que era un hombre falto de entendimiento. Esta frase significa la ausencia complaciente y consciente de conocimiento. Vivir correctamente en un mundo malo y perverso no puede ser posible sino nos dedicamos conocer y entender los bueno de Dios para practicarlo, y lo malo y pecaminoso para evitarlo. Hay muchas consecuencias malas para un hombre falto de entendimiento:
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Es presa fácil de las inmoralidades e infidelidades. Proverbios 6:32 y 7:6-23
- Va a seguir el camino de los vagabundos. Proverbios 12:11
- Va a buscar alegría y placer en las cosas malas y necias. Proverbios 15:21
- Va a ser engañado por los mala paga de los que sale fiador. Proverbios 17:18
- Va a desarrollar la haraganería y la pereza que trae pérdidas. Proverbios 24:30
- Es alguien que adquirirá sus bienes de forma fraudulenta. Proverbios 28:16
- La falta de entendimiento los hace necios, y los guía a la muerte. Proverbios 10:21
La razón por la que nosotros los hombres no somos buenos creyentes, ni buenos esposos y padres, es porque no nos dedicamos a ser hombres, sabios, capaces de comprender, analizar, aprender, adquirir todo el conocimiento de las cosas buenas y malas, y adecuar nuestras vidas a aquellos que nos va a ayudar a ser mejores, hombre íntegros, rectos, veraces, fieles, santos piadosos. Dios ha puesto su palabra, su Santo Espíritu, su presencia, y muchos otros recursos para capacitarnos. En este mes de los padres, debemos ser hombres entendidos de la voluntad de Dios, para ser maestros del bien, y buenos ejemplos para nuestros hijos.
REV. JOSE AGÜERO DIAZ
